Lugares de memoria: Estadio Regional, Concepción

El Estadio Regional de Concepción fue uno de los principales centros de detención y tortura de un total de 159 de la región del Bío Bío, utilizado con este fin desde el 11 de septiembre de 1973 hasta enero de 1974, fecha en que 59 prisioneros fueron desterrados al Campo de Prisioneros de Chacabuco en el Desierto de Atacama. El traslado hacia este Campamento se realizó en avión, donde eran amenazados constantemente de ser arrojados al mar durante el vuelo. Los otros detenidos fueron enviados a la Cárcel de Concepción o a otros recintos como la Base Naval de Talcahuano, Isla Quiriquina y Regimiento de Los Ángeles.

Como consta en los testimonios ante la Comisión Valech, la mayoría de los prisioneros ya habían estado previamente detenidos y habían sido sometidos a malos tratos y torturas, por lo que llegaban en precarias condiciones físicas y anímicas. 

Según un informe del Comité Internacional de la Cruz Roja, en octubre de 1973 había 589 detenidos en el Estadio Regional de Concepción, de los cuales 44 eran mujeres. Estaban alojados en siete de los camarines del estadio, unos de 12 x 18 metros y otros de 12 x 6 metros, con piso de baldosa cubierto por una capa de aserrín o paja. El único medio de ventilación era el resquicio que dejaba la puerta de hierro del camarín en su parte inferior. De ese modo los incomunicados podían saber si era día o noche. Después de muchos días de incomunicación, sin agua ni alimento alguno, los detenidos salían con problemas de visión debido al encierro. Testimonios de presos políticos indican el uso indiscriminado de tortura, violaciones y vejaciones por parte de los miembros de las fuerzas Armadas, tales como: incomunicación, golpes, simulacros de fusilamiento, el submarino seco y el mojado, amenazas, vejaciones, aplicación de electricidad, golpes reiterados en las plantas de los pies, el teléfono, posiciones forzadas y la violencia de presenciar torturas a otros detenidos. Asimismo, las víctimas coinciden en señalar que fueron obligadas a permanecer durante horas y de pie al sol, sin agua ni alimento.